Hay alternativas a la cirugía estética – Mínima invasión, máxima corrección

Hay alternativas a la cirugía estética Mínima invasión máxima corrección

Hay alternativas a la cirugía estética – Mínima invasión, máxima corrección

Hay alternativas a la cirugía estética Mínima invasión máxima corrección

Cuatro técnicas mínimamente invasivas desarrolladas por la Dra. Gemma Pérez Sevilla y planteadas como alternativas a la cirugía estética.

  • Elevar las cejas
  • Reposicionar el pómulo
  • Eliminar las cuerdas cervicales
  • Definir el mentón

Estas cuatro técnicas están destinadas a corregir defectos moderados que cursan con flacidez, deformando las facciones. Todas ellas ofrecen unos resultados muy naturales, una corta recuperación y un traumatismo mínimo.

1 Elevación de cejas

Técnica

Las incisiones son como tres ventanitas rectangulares, una central sobre la frente y dos oblicuas sobre la cola de cada ceja, que se realizan estratégicamente dentro del cuero cabelludo, a unos 3 cm de la raíz. A través de estos abordajes y mediante el uso de finísimas agujas, se llega al músculo, que se despega para eliminar la memoria de las arrugas dinámicas. Una vez desinsertado, se tracciona y se suturan las incisiones, lo que se traduce en un ascenso inmediato de 1 cm a nivel de la ceja. Cuando la piel se asienta posteriormente, resulta un elevamiento final de 0,5 a 0,8 cm.

Ventajas

  • Se realiza bajo anestesia local, sin necesidad de ingreso hospitalario.
  • El paciente vuelve a casa de forma inmediata. Su incorporación a la vida social es muy rápida porque la inflamación es mínima.
  • No hay cicatrices visibles, ya que los puntos quedan ocultos en el cuero cabelludo y se retiran en 7 días.
  • Secundariamente mejoran las arrugas del entrecejo y de la frente.
  • Las complicaciones son excepcionales.
  • El resultado es estable, ya que dura varios años.
  • La técnica puede repetirse con el tiempo.

2 Tensorflash para reposicionar el pómulo

Dado que no existen procedimientos eficaces para rejuvenecer la zona central del rostro sin dejar «cara de velocidad», resulta especialmente interesante esta técnica mínimamente invasiva, que permite la reposición de los tejidos descendidos y de los volúmenes perdidos con una elevación vertical, en lugar de un estiramiento lateral. Esta técnica consigue reposicionar el pómulo, mejorar el surco nasogeniano y eliminar la doble ojera, una hendidura malar que lo «parte» desde el lacrimal.

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Fuente: Beautymed.es