Hoy te explicamos en qué consiste el injerto de grasa en el rostro y cuáles son sus principales ventajas, para que puedas valorar si es una opción adecuada para ti.
El paso del tiempo deja huella en el rostro de muchas formas: pérdida de volumen, líneas marcadas, piel más fina y apagada… Por eso, cada vez más pacientes buscan tratamientos que no solo rellenen, sino que también mejoren la calidad global de la piel. Uno de los más interesantes y naturales en este sentido es el injerto de grasa facial o lipofilling.
¿Qué es el injerto de grasa facial?
El injerto de grasa (también llamado lipotransferencia o lipofilling) consiste en extraer una pequeña cantidad de grasa de tu propio cuerpo, procesarla cuidadosamente, y luego reinyectarla en el rostro para recuperar volumen, mejorar la estructura facial y, en algunos casos, regenerar la piel desde dentro.
Es una técnica que combina efecto relleno + efecto regenerativo, ya que además de grasa, se pueden extraer células madre y factores bioregenerativos contenidos en ese tejido graso, lo que se conoce como Nanofat, aportando beneficios extra a nivel dérmico y epidérmico.
5 ventajas del injerto de grasa en el rostro
1 – Es biocompatible y no provoca rechazo
Al utilizar tejido adiposo del propio paciente, no hay riesgo de intolerancia, rechazo ni alergias. Esto lo convierte en un tratamiento especialmente seguro, incluso para personas con pieles reactivas, con enfermedades autoinmunes o historial de sensibilidad a productos inyectables.
2 – Se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria
Tanto la extracción como la infiltración de la grasa se hacen con anestesia local (y si se desea, con sedación suave). No requiere hospitalización ni baja médica prolongada, lo que lo convierte en un procedimiento rápido, seguro y compatible con la vida cotidiana.
3 – Permite tratar tanto volúmenes grandes como líneas finas
El injerto de grasa es muy versátil. Podemos utilizarlo para:
- Recuperar volumen en zonas como los pómulos, el mentón o el surco nasogeniano.
- Corregir líneas finas y surcos, que dan aspecto envejecido y cansado.
- Reestructurar el óvalo facial sin modificar la expresión ni sobrerellenar.
La grasa se trabaja de forma muy precisa para adaptarla a las distintas profundidades, desde zonas estructurales hasta capas superficiales.
4 – Puede incluir células madre para mejorar la calidad de la piel
Una de las grandes ventajas del lipofilling es que, en la misma extracción, podemos obtener Nanofat, una fracción rica en células madre y factores bioregenerativos, que se infiltra posteriormente en zonas como rostro y cuello.
Esto permite:
- Mejorar la calidad de la piel
- Aumentar la luminosidad y elasticidad
- Tratar pieles finas, desvitalizadas o con signos de envejecimiento avanzado
Este enfoque regenerativo es ideal en pacientes que no solo buscan volumen, sino un rejuvenecimiento integral y biológico.
5 – Se puede utilizar Nanofat para tratar el cuero cabelludo
Siempre que esté indicado, podemos utilizar Nanofat para reforzar el tratamiento del cuero cabelludo, ya sea como tratamiento único o complementario al tratamiento de rejuvenecimiento facial.
Entre las indicaciones se encuentran:
- Caída leve o moderada del cabello
- Efluvio telógeno
- Fases de mantenimiento tras otros tratamientos capilares
Esto permite aprovechar al máximo el potencial del tejido extraído y abordar de forma global distintos signos de envejecimiento.
¿Para quién está indicado el injerto de grasa facial?
Este tratamiento puede ser una excelente opción si:
- Has perdido volumen facial con la edad o tras pérdida de peso
- Quieres un efecto rejuvenecedor natural sin productos sintéticos
- Buscas mejorar la calidad de la piel, además de un efecto voluminizador
- Tienes zonas del rostro hundidas, flacidez leve o surcos marcados
- Deseas evitar rellenos permanentes o sustancias artificiales
¿Qué resultados puedes esperar?
- Volumen natural y progresivo, con integración biológica del tejido
- Piel más luminosa y revitalizada, gracias al componente regenerativo
- Rejuvenecimiento suave, sin cambios drásticos
- Resultados duraderos, especialmente si se acompaña de un estilo de vida saludable
En algunos casos, puede ser necesario un pequeño retoque al cabo de unos meses, debido a leves asimetrías o para potenciar el efecto del tratamiento anterior ya que una parte de la grasa reabsorbida es esperable.
Preguntas frecuentes sobre el injerto de grasa en el rostro
¿La grasa se puede reabsorber por completo?
Una parte sí (aproximadamente un 30%) cuando se injerta con objetivo voluminizador. Por eso, en ocasiones se sobrecorrige ligeramente o se realiza una segunda sesión si es necesario.
¿De qué zonas se extrae la grasa?
Generalmente del abdomen o flancos, con una microcánula muy fina. No deja marcas ni afecta la silueta.
¿Cuánto dura el resultado?
La grasa que se integra permanece durante años. No es un tratamiento temporal como otros inyectables.
¿Cuánto tiempo necesito de recuperación?
En general, 5–7 días con leve inflamación o pequeños hematomas. No suele requerir baja laboral.
¿Duele el procedimiento?
No. Es muy bien tolerado y se realiza con anestesia local.
Una técnica con múltiples ventajas para rejuvenecer tu rostro de forma natural
Si buscas un tratamiento que vaya más allá del simple relleno, el lipofilling puede ser la respuesta. Las ventajas del injerto de grasa en el rostro van desde la mejora del volumen y la definición facial, hasta la regeneración de la piel gracias a su capacidad para estimular colágeno y aportar células madre. Todo ello con un procedimiento poco invasivo, biocompatible y con resultados duraderos.
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