Sequedad, picor, dolor, molestias durante las relaciones sexuales… Son síntomas íntimos que muchas mujeres callan, normalizan o tardan en consultar. Uno de los motivos menos conocidos pero importantes detrás de estas molestias puede ser el liquen plano vulvar y vaginal, una enfermedad inflamatoria que requiere diagnóstico y tratamiento médico especializado.
En este post te explico qué es el liquen plano vulvar y vaginal, por qué se produce, cómo reconocerlo y qué opciones existen para mejorar la calidad de vida.
¿Qué es el liquen plano vulvar y vaginal?
El liquen plano vulvar y vaginal (LPV) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a la piel y mucosas de la zona genital femenina. Puede aparecer tanto en la vulva como en la vagina, y en ocasiones también en otras zonas del cuerpo como la boca, la piel o el cuero cabelludo.
- No es contagioso
- No se transmite por contacto sexual
- No es una infección
Aunque no es una patología frecuente, su impacto en la calidad de vida íntima y sexual puede ser notable si no se trata correctamente.
¿A quién afecta?
- Es más habitual en mujeres entre los 50 y 60 años, aunque puede presentarse a cualquier edad.
- Se estima que 1 de cada 4.000 mujeres puede desarrollarlo, aunque probablemente haya infradiagnóstico.
- Puede asociarse a otras enfermedades autoinmunes.
¿Por qué se produce?
La causa exacta del LPV es desconocida, pero se considera una enfermedad autoinmune, donde el sistema inmunitario ataca por error las propias células del cuerpo.
En algunos casos se han descrito factores que pueden actuar como desencadenantes:
- Infecciones previas
- Estrés sostenido
- Uso de determinados medicamentos
- Enfermedades inmunológicas asociadas
¿Qué síntomas provoca?
El liquen plano vulvar y vaginal puede presentarse de diferentes formas clínicas (erosiva, clásica o hipertrófica), pero los síntomas más habituales son:
- Picor, escozor o quemazón persistente
- Dolor vulvar o sensación de piel tirante
- Heridas o erosiones que no curan (forma erosiva)
- Zonas blanquecinas o atróficas en la mucosa
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
- Flujo anormal o manchado vaginal
- En casos avanzados: fusión de labios menores o estrechamiento de la entrada vaginal
Si no se trata, puede provocar cambios anatómicos importantes, dificultad para la higiene, la micción o el sexo, e incluso afectación emocional.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se basa en:
- Exploración clínica y recogida de síntomas
- Biopsia vulvar, especialmente si:
- Hay dudas diagnósticas
- No mejora con el tratamiento
- Se sospechan otras patologías (como liquen escleroso, infecciones crónicas o incluso lesiones premalignas)
La biopsia permite confirmar el tipo de liquen plano y descartar otras causas.
¿Cuál es el tratamiento?
El objetivo del tratamiento es reducir la inflamación, aliviar los síntomas, evitar secuelas anatómicas y mejorar la calidad de vida. Cada caso se valora de forma individualizada, pero el enfoque general incluye:
Corticoides tópicos de alta potencia
Primera línea de tratamiento. Se aplican sobre la zona afectada para reducir la inflamación.
Inmunomoduladores tópicos
En casos resistentes o con recaídas frecuentes.
Láser CO₂ vaginal
Una opción terapéutica no invasiva que ayuda a:
- Modular la inflamación
- Favorecer la regeneración del epitelio
- Mejorar la cicatrización y reducir el dolor
- Restaurar el tejido atrófico y aliviar síntomas
En nuestra clínica, utilizamos el láser CO₂ vaginal MonaLisa Touch® como parte de un protocolo específico para mujeres con liquen plano erosivo vulvar, combinado con seguimiento ginecológico y tratamiento médico.
Tratamiento sistémico (inmunosupresores o biológicos)
Para casos graves, resistentes o muy extensos. Se pauta bajo control médico especializado.
¿Qué puede pasar si no se trata?
No tratar adecuadamente el liquen plano vulvar y vaginal, puede conllevar:
- Empeoramiento de los síntomas
- Aparición de cicatrices, sinequias y fusión de tejidos
- Alteración de la anatomía genital
- Dificultad en las relaciones sexuales
- Impacto en la autoestima y calidad de vida
Además, aunque poco frecuente, existe un riesgo bajo de evolución a cáncer de vulva en formas erosivas de larga evolución no controladas. Por eso se recomienda:
- Seguimiento médico regular (cada 6–12 meses)
- Autoexploración periódica
- Consulta inmediata ante heridas que no cicatrizan o cambios recientes
Sexualidad y salud íntima
El liquen plano no solo afecta a la piel, también puede impactar de forma importante en la sexualidad, el deseo, la autoestima y la vida en pareja.
Muchas mujeres sienten miedo, vergüenza o frustración por las molestias que padecen. Es fundamental hablarlo con el equipo médico. Existen tratamientos eficaces y respetuosos, que no solo alivian los síntomas físicos, sino que ayudan a recuperar la confianza y el bienestar íntimo.
Preguntas frecuentes
¿El liquen plano es contagioso o una infección?
No. Es una enfermedad inflamatoria, no transmisible ni por contacto ni por relaciones sexuales.
¿Puedo tener relaciones sexuales si tengo liquen plano?
Sí, aunque si hay dolor, se deben adaptar los tratamientos y dar soporte médico y psicológico. El láser y la terapia regenerativa pueden ayudar a recuperar la función y confort vaginal.
¿Cuándo debería consultar?
Si notas picor persistente, escozor, heridas que no curan o molestias al tener relaciones, no lo normalices. Consulta a un especialista.
¿Es lo mismo que liquen escleroso?
No. Son enfermedades diferentes, aunque pueden parecerse. El diagnóstico se confirma con la exploración y, si es necesario, biopsia.
¿El tratamiento cura el liquen plano?
No se puede “curar” como tal, pero sí se puede controlar de forma muy eficaz, evitando secuelas y mejorando los síntomas de forma duradera.
El liquen plano vulvar se puede tratar (y no tienes por qué sufrirlo en silencio)
Si sientes que algo ha cambiado en tu zona íntima y convives con molestias crónicas, consulta con un equipo especializado. El liquen plano vulvar y vaginal tiene tratamiento, y cuanto antes se actúe, mejor pronóstico tiene.
¿Tienes molestias íntimas persistentes o sospechas que algo no va bien? En la Clínica Pérez Sevilla te ofrecemos un abordaje médico, estético y funcional, respetuoso con tu cuerpo y adaptado a tus necesidades.


