Un surco nasogeniano muy marcado puede mejorarse sin cirugía, pero no siempre debemos actuar directamente sobre la línea que vemos. Su profundidad puede estar relacionada con la pérdida de volumen en pómulos y mejillas, el descenso de los tejidos, la flacidez o incluso la gesticulación repetida.
Por eso, antes de tratarlo debemos preguntarnos qué está haciendo que ese surco se marque cada vez más. En muchos pacientes, recuperar soporte o volumen en el tercio medio puede ser más importante que intentar rellenar directamente el pliegue.
¿Qué es exactamente el surco nasogeniano?
Es el pliegue que se extiende desde las aletas de la nariz hasta las comisuras de los labios.
Todos tenemos surcos nasogenianos. Forman parte de la anatomía normal del rostro y también participan en nuestra expresión.
El problema aparece cuando se hacen demasiado profundos y generan una sombra permanente. Esto puede hacer que el rostro se perciba:
- más cansado;
- más envejecido;
- menos luminoso;
- con una expresión más triste o endurecida.
Por tanto, el objetivo del tratamiento no debería ser borrar completamente el surco, sino suavizarlo manteniendo una expresión natural.

¿Por qué se marca más el surco nasogeniano con la edad?
Aunque vemos una línea, detrás de ella pueden estar ocurriendo varios cambios.
Pérdida de volumen en pómulos y mejillas
Con los años podemos perder parte del volumen que proporciona estructura al tercio medio.
Cuando pómulos y mejillas pierden soporte, la transición hacia el surco nasogeniano se hace más marcada.
Descenso de la grasa malar
No todo el envejecimiento facial consiste en perder volumen.
Parte de la grasa de la mejilla también cambia de posición y desciende, haciendo que los tejidos se acumulen por encima del surco y aumentando visualmente su profundidad.
Flacidez de la piel y estructuras profundas
La pérdida progresiva de colágeno y elasticidad disminuye la capacidad de los tejidos para mantenerse en su posición.
Por eso un surco que a los 30 años aparecía únicamente al sonreír puede resultar mucho más evidente años después, incluso con el rostro en reposo.
Fuerza muscular
Los músculos empleados para la gesticulación facial, traccionan de la piel y van favoreciendo su hundimiento y deterioro. Sonreír, hablar y gesticular son movimientos completamente normales, pero su repetición a lo largo de los años también puede contribuir a que el surco quede cada vez más establecido.
¿Entonces el surco nasogeniano se rellena directamente?
Esta es probablemente la duda más importante.
En muchos casos sí, pero no debería ser una decisión automática.
Hay que realizar un diagnóstico correcto sobre la causa que lo está provocando, para poder actuar sobre ella. En muchos casos, no existe una sola causa y habrá que abordar tanto la propia línea como la pérdida de volumen o del descenso del tercio medio.
Si solo tratamos la propia línea, sin hacer un diagnóstico adecuado, existe el riesgo de añadir cada vez más volumen, haciendo que la zona alrededor de la boca y la mejilla terminen adquiriendo un aspecto demasiado pesado.
En la Clínica Pérez Sevilla buscamos precisamente lo contrario: determinar qué está provocando el pliegue y actuar sobre esas estructuras para conseguir una corrección proporcionada.
¿Cómo podemos tratar un surco nasogeniano sin cirugía?
No existe un único protocolo para tratar sin cirugía un surco nasogeniano marcado. Según la causa, podemos trabajar sobre diferentes elementos.
Tratamiento del pómulo con ácido hialurónico: recuperar estructura
Si existe pérdida de volumen en el pómulo, podemos valorar su reposición selectiva con ácido hialurónico.
El objetivo no es crear unos pómulos exagerados, sino recuperar parte de la estructura que el rostro ha perdido y reposicionar los tejidos.
Al mejorar el soporte del tercio medio, puede suavizarse también la transición hacia el surco nasogeniano.
Es un buen ejemplo de por qué, en ocasiones, para mejorar una arruga no debemos infiltrar directamente sobre ella.
Voluminización de mejillas: cuando el tercio medio se ha vaciado
En otros pacientes la pérdida de volumen se encuentra especialmente en las mejillas.
La voluminización de mejillas con ácido hialurónico permite recuperar de forma precisa parte de ese volumen y mejorar la arquitectura del tercio medio.
De nuevo, no buscamos “inflar” la cara.
Buscamos reponer aquello que anatómicamente se ha perdido, utilizando la cantidad necesaria para mantener las proporciones naturales del paciente.
Cleft Infiltration®: cuando existe un componente dinámico
También debemos tener en cuenta cuánto participa la gesticulación en la formación del pliegue.
La Dra. Pérez Sevilla ha desarrollado Cleft Infiltration®, una técnica de medicina estética destinada a tratar arrugas dinámicas relacionadas con la gesticulación repetida sin interferir en la expresividad facial.
Puede formar parte del planteamiento cuando el diagnóstico muestra que el movimiento tiene un papel relevante en la formación o profundización del surco.
Esto vuelve a demostrar que dos surcos aparentemente similares pueden necesitar tratamientos distintos.
¿Cómo sabemos qué tratamiento necesita mi surco?
Antes de infiltrar debemos observar el rostro de manera global. Valoramos:
- profundidad del surco;
- volumen de los pómulos;
- volumen y posición de las mejillas;
- grado de flacidez;
- comportamiento del surco al gesticular;
- calidad de la piel;
- simetría facial;
- tratamientos realizados anteriormente.
La pregunta no es únicamente “¿cuánto producto necesita este surco?”, sino:
“¿Por qué se ha formado y qué estructura debemos tratar para suavizarlo?”
Ese diagnóstico es el que permite evitar tratamientos excesivos.
¿Qué pasa si relleno demasiado el surco nasogeniano?
Más producto no significa necesariamente un rostro más joven.
Si intentamos eliminar completamente el surco mediante sucesivas infiltraciones podemos terminar aumentando demasiado el volumen del tercio medio e inferior.
El resultado puede ser precisamente el contrario al buscado: una cara más pesada y con menor definición.
La filosofía Positive Face de la Dra. Pérez Sevilla parte de respetar las proporciones y la identidad facial.
Un surco nasogeniano moderado forma parte de un rostro normal. El objetivo es corregir aquello que envejece o endurece la expresión, no eliminar todos los relieves naturales de la cara.
Preguntas frecuentes sobre el surco nasogeniano
¿El surco nasogeniano puede eliminar completamente sin cirugía?
No debería ser necesariamente el objetivo. El surco forma parte de nuestra anatomía. Buscamos reducir su profundidad cuando resulta excesiva, manteniendo la expresión natural.
¿Es mejor rellenar el pómulo o el propio surco?
Depende de la causa. Si existe pérdida de volumen en pómulos o mejillas, puede tener más sentido recuperar primero esa estructura. Si existe una depresión localizada, el planteamiento puede ser diferente.
¿Por qué tengo el surco marcado si soy joven?
La anatomía facial y la gesticulación también influyen. No todos los surcos profundos son consecuencia exclusivamente del envejecimiento.
¿El tratamiento cambia si se marca sobre todo al sonreír?
Sí. Cuando existe un componente dinámico importante debemos valorar cuánto contribuye el movimiento al problema. En estos casos puede estudiarse un abordaje específico como Cleft Infiltration®.
¿Cuándo se aprecia el resultado del ácido hialurónico?
Los cambios pueden apreciarse desde el tratamiento, aunque inicialmente puede existir cierta inflamación. El resultado debe valorarse cuando esta respuesta inicial haya disminuido y el producto se haya integrado en el tejido.
No siempre hay que tratar el lugar donde vemos la arruga
El surco nasogeniano es un buen ejemplo de una idea fundamental en medicina estética: el lugar donde aparece un signo de envejecimiento no siempre coincide con el lugar donde comienza el problema.
Una pérdida de volumen en el pómulo, una mejilla que ha descendido o años de movimiento facial pueden terminar manifestándose como un mismo surco.
En la Clínica Pérez Sevilla en Madrid analizamos el tercio medio, los volúmenes, el movimiento y la calidad de los tejidos para decidir si tiene sentido trabajar mediante relleno de pómulos, voluminización de mejillas, Cleft Infiltration® u otro planteamiento adaptado al paciente. PIDE TU CITA
Contenido revisado por: Dra. Sandra Casares
Médico estético y anestesista
Última revisión: 24 de septiembre de 2026
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica personalizada.





