PROLAPSO GENITAL LEVE
PROLAPSO GENITAL LEVE
¿Qué es el prolapso genital?
Es más frecuente durante la menopausia, cuando disminuye la elasticidad de los tejidos, aunque también puede aparecer en mujeres jóvenes tras partos vaginales traumáticos.
¿Por qué se produce el prolapso genital?
- Debilitamiento del suelo pélvico.
- Embarazos y partos vaginales.
- Cambios hormonales asociados a la menopausia.
- Disminución de la elasticidad de los tejidos de sostén.
Tratamientos disponibles
Emsella (casos leves)
Emsella es un tratamiento médico no invasivo que actúa directamente sobre los músculos del suelo pélvico mediante tecnología electromagnética focalizada de alta intensidad.
Permite:
- Fortalecer la musculatura pélvica.
- Mejorar el soporte de los órganos pélvicos.
- Reducir la sensación de peso o bulto vaginal.
El procedimiento es indoloro, sin cirugía, sin agujas y sin tiempo de recuperación.
Cirugía (casos graves)
En los casos en los que el prolapso es avanzado, puede ser necesaria una intervención quirúrgica de reposicionamiento de los órganos pélvicos.
- Duración del procedimiento: depende del tratamiento seleccionado.
- Anestesia: no necesaria en tratamientos no invasivos.
- Recuperación social: inmediata.
- Resultados: progresivos con la realización de las sesiones.
- Número de sesiones: personalizado tras valoración médica.
¿Para quién están indicados estos tratamientos?
El tratamiento del prolapso genital leve está indicado en mujeres que:
- Presentan sensación de peso o bulto vaginal.
- Han tenido partos vaginales.
- Se encuentran en la menopausia y notan pérdida de soporte pélvico.
- Desean mejorar los síntomas sin recurrir a cirugía.
La valoración médica es imprescindible para determinar el grado de prolapso y la opción terapéutica más adecuada.
Ventajas de estos tratamientos
- Alternativa no quirúrgica en casos leves.
- Sin anestesia ni tiempo de recuperación.
- Mejora del soporte del suelo pélvico.
- Procedimiento seguro y bien tolerado.
- Puede prevenir la progresión del prolapso.
Preguntas frecuentes
No. En los casos leves puede tratarse de forma médica.
No. Los tratamientos no invasivos son indoloros.
La mejoría es progresiva con las sesiones.
Sí. No requiere baja ni reposo.
En algunos casos, el prolapso puede progresar si no se refuerza el suelo pélvico.
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