El efecto de los polinucleótidos puede mantenerse durante varios meses, aunque su duración varía según la calidad de la piel, la edad, la zona tratada y el protocolo utilizado. En la Clínica Pérez Sevilla solemos plantear sesiones de mantenimiento cada 4-6 meses, adaptándolas a la evolución de cada paciente.
Pero hay algo importante que debes saber: los polinucleótidos no funcionan como un relleno que aporte volumen. Son bioestimuladores que actúan progresivamente sobre la calidad de la piel, por lo que sus resultados no aparecen ni desaparecen de forma repentina.
¿Cuándo se empiezan a notar los resultados de los polinucleótidos?
Los polinucleótidos favorecen la actividad de los fibroblastos, las células que participan en la producción de colágeno y elastina, y contribuyen a mejorar la hidratación, la firmeza y las características del tejido cutáneo.
Por eso, sus efectos se desarrollan progresivamente.
En términos generales, podemos diferenciar tres momentos:
| Momento | ¿Qué podemos esperar? |
| Tras la primera sesión | Pueden comenzar a apreciarse cambios en la hidratación y el aspecto de la piel |
| A partir de las 4-6 semanas | Mejoría progresiva de la textura, elasticidad y calidad cutánea |
| Después del protocolo inicial | Resultados más completos, que pueden mantenerse durante varios meses |
No debemos confundir una piel que se ve más hidratada después de la primera sesión con el resultado global del tratamiento.
La bioestimulación necesita tiempo. Por eso, valorar los polinucleótidos únicamente unos días después de la infiltración puede llevarnos a conclusiones precipitadas.
¿Cuántas sesiones de polinucleótidos se necesitan?
En la Clínica Pérez Sevilla recomendamos habitualmente un protocolo inicial de tres sesiones, separadas aproximadamente entre tres y cuatro semanas.
Este planteamiento permite trabajar la calidad de la piel de forma progresiva.
Sin embargo, el número de sesiones puede variar según el diagnóstico:
- Pieles jóvenes: cuando buscamos mejorar la hidratación y prevenir el deterioro cutáneo.
- Pieles finas o deshidratadas: cuando queremos recuperar densidad y elasticidad.
- Pieles maduras: cuando existe una pérdida más evidente de firmeza y calidad.
- Zona periocular: cuando buscamos mejorar la piel fina y las pequeñas arrugas alrededor de los ojos.
El objetivo no es aplicar el mismo protocolo a todo el mundo, sino adaptar el tratamiento al estado inicial de los tejidos y a la respuesta que observamos.
¿Cada cuánto tiempo hay que repetir los polinucleótidos?
Esta es una de las preguntas más habituales después de completar las primeras sesiones.
Como referencia, en nuestra clínica solemos valorar una sesión de mantenimiento cada 4-6 meses.
Pero esto no significa que todos los pacientes necesiten repetir el tratamiento exactamente dos veces al año.
Hay personas que pueden beneficiarse de un mantenimiento más frecuente y otras que, por su respuesta y características cutáneas, pueden espaciarlo.
La decisión depende principalmente de:
- Edad y estado de la piel: no envejecen igual una piel joven y una piel madura.
- Zona tratada: la piel periocular tiene características diferentes a la de las mejillas o el cuello.
- Objetivo del tratamiento: mejorar la hidratación no es exactamente lo mismo que abordar una pérdida de elasticidad.
- Respuesta individual: algunos pacientes mantienen la mejoría durante más tiempo.
- Hábitos y exposición solar: influyen en la evolución de la calidad cutánea.
El mantenimiento debe decidirse por cómo evoluciona tu piel, no únicamente porque hayan pasado determinados meses.
¿Los resultados desaparecen si dejo de ponerme polinucleótidos?
No necesariamente de forma inmediata.
Los polinucleótidos buscan estimular procesos relacionados con la reparación y la calidad del tejido. Por tanto, el resultado no depende exclusivamente de la presencia temporal del producto infiltrado, ya que su trabajo de bioestimulación ya está realizado.
Sin embargo, la piel continúa envejeciendo.
La exposición solar, los cambios hormonales, la pérdida progresiva de colágeno y otros factores siguen influyendo en su estado.
Si interrumpimos el mantenimiento, podemos observar que con el tiempo vuelven a hacerse más evidentes algunos signos que habíamos mejorado:
- deshidratación;
- pérdida de luminosidad;
- textura irregular;
- pequeñas arrugas;
- menor elasticidad.
Esto no significa que el tratamiento haya dejado de funcionar de repente, sino que sus beneficios no detienen permanentemente el envejecimiento cutáneo.
¿Duran lo mismo los polinucleótidos en las ojeras, la cara y el cuello?
No podemos establecer una duración idéntica para todas las zonas.
Aunque utilizamos polinucleótidos en diferentes áreas, la piel de cada región tiene características y necesidades distintas.
Polinucleótidos en las ojeras
La región periocular presenta una piel especialmente fina.
Aquí buscamos mejorar su calidad, hidratación y pequeñas arrugas, sin añadir un volumen que pueda modificar la anatomía de la mirada.
La duración de la mejoría depende del estado inicial de esa piel y de su evolución.
Polinucleótidos en el rostro
En mejillas y otras zonas faciales podemos trabajar la textura, la elasticidad, la luminosidad y los primeros signos de envejecimiento cutáneo.
El mantenimiento se adapta a la respuesta global de la piel.
Polinucleótidos en cuello y escote
Estas zonas pueden presentar una piel fina, deshidratada y con pérdida progresiva de elasticidad.
Los polinucleótidos pueden formar parte de un tratamiento destinado a mejorar su calidad, aunque no sustituyen a los procedimientos indicados cuando existe flacidez estructural importante.
¿Cómo conseguir que el efecto de los polinucleótidos dure más?
No existe una fórmula que garantice una duración determinada, pero sí podemos favorecer el mantenimiento de la calidad cutánea.
Recomendamos prestar especial atención a:
- Completar el protocolo inicial cuando esté indicado, en lugar de valorar el resultado únicamente tras una sesión.
- Mantener una fotoprotección adecuada, ya que la radiación solar contribuye al deterioro del colágeno.
- Utilizar una rutina cosmética adaptada a las necesidades de la piel.
- Evitar el tabaco, que perjudica diferentes procesos relacionados con el envejecimiento cutáneo.
- Realizar las revisiones recomendadas, para valorar si realmente necesitas mantenimiento.
También podemos estudiar tratamientos complementarios cuando existen otros problemas, como manchas, arrugas más profundas o pérdida de volumen.
¿Es mejor repetir polinucleótidos o combinarlos con otro tratamiento?
Depende de lo que necesite tu rostro.
Los polinucleótidos pertenecen al grupo de los bioestimuladores de colágeno, pero no todos los tratamientos de medicina estética actúan sobre los mismos signos de envejecimiento ni de la misma manera.
Por ejemplo:
- Si predomina la pérdida de calidad cutánea, podemos valorar continuar con polinucleótidos.
- Si existe pérdida de volumen en pómulos o mejillas, puede estar indicado el ácido hialurónico.
- Si queremos mejorar determinadas arrugas o la textura, podemos estudiar tratamientos como el láser CO2.
- Si predomina la flacidez, debemos analizar si conviene actuar sobre la firmeza de la piel o sobre estructuras más profundas.
Repetir indefinidamente un tratamiento no siempre es la mejor estrategia.
Lo importante es identificar qué ha cambiado en tu piel desde la última sesión y qué necesita ahora.
Preguntas frecuentes sobre la duración de los polinucleótidos
¿Una sola sesión de polinucleótidos es suficiente?
Puede producir cierta mejoría, pero habitualmente recomendamos un protocolo inicial de varias sesiones para obtener un resultado más completo y progresivo.
¿Cuánto tiempo hay que esperar entre sesiones?
En nuestra clínica solemos espaciar las sesiones iniciales aproximadamente entre 21 y 28 días, aunque la pauta puede adaptarse.
¿Los polinucleótidos estimulan el colágeno?
Sí. Se consideran bioestimuladores porque favorecen procesos relacionados con la actividad de los fibroblastos y la producción de componentes de la matriz cutánea, entre ellos el colágeno.
¿Los polinucleótidos rellenan las arrugas?
No actúan como un relleno voluminizador. Pueden mejorar la apariencia de pequeñas arrugas relacionadas con la calidad de la piel, pero no están destinados a recuperar volúmenes faciales perdidos.
¿Es necesario hacer mantenimiento aunque siga viendo mi piel bien?
No necesariamente. Si la mejoría se mantiene, podemos valorar espaciar las sesiones. El seguimiento médico permite decidir cuándo tiene sentido repetir el tratamiento.
¿Cuándo deberías repetir tu tratamiento con polinucleótidos?
Más que preguntarnos cuántos meses han pasado desde la última sesión, debemos observar cómo ha evolucionado la calidad de tu piel.
¿Ha perdido hidratación? ¿Vuelven a hacerse evidentes las pequeñas arrugas? ¿Notas menos elasticidad o luminosidad?
En la Clínica Pérez Sevilla, en la calle Príncipe de Vergara de Madrid, valoramos la respuesta de cada paciente para establecer un protocolo de polinucleótidos y un mantenimiento individualizado.
Nuestro objetivo no es que repitas sesiones por calendario, sino mantener una piel de mejor calidad con los tratamientos que realmente necesita en cada momento.
Contenido revisado por: Dra. Sandra Casares
Médico estético y anestesista
Última revisión: 24 de octubre de 2026
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica personalizada.





