Cuando planteamos el rejuvenecimiento del rostro en etapas de envejecimiento moderado o avanzado, a menudo se asume de forma errónea que la solución radica exclusivamente en traccionar la piel sobrante. Sin embargo, la experiencia clínica demuestra que limitar el abordaje a “estirar” el tejido suele ser insuficiente para devolver la frescura original. El éxito de un resultado armónico reside en restaurar la arquitectura facial tridimensional, algo que puede ser una opción idónea en muchos casos al combinar lipofilling con lifting, uniendo el reposicionamiento de las estructuras profundas con la restitución del volumen perdido.
En mi consulta de Madrid, es frecuente recibir a pacientes que sienten un profundo reparo ante la idea de someterse a un estiramiento facial convencional. Temen terminar con el aspecto plano, rígido o “vaciado” que caracterizaba a los procedimientos del pasado. Este temor es completamente comprensible, ya que un rostro rejuvenecido no solo necesita firmeza, sino también la sutil plenitud y los contornos suaves propios de la juventud.
Explicar el origen anatómico del envejecimiento nos ayuda a comprender por qué la combinación de técnicas es el camino más adecuado para lograr un cambio elegante y discreto.
El origen del problema: El envejecimiento tridimensional del rostro
Con el paso del tiempo, las alteraciones que experimenta la cara no ocurren únicamente en la superficie de la piel; se trata de un proceso multinivel que afecta de forma simultánea a diferentes planos anatómicos:
- Pérdida de soporte graso y óseo: Uno de los primeros signos del envejecimiento es la reabsorción gradual de la masa ósea y de los compartimentos grasos profundos. Al perderse este volumen interno que actúa como “sustentación”, el rostro se vacía, especialmente en áreas como las sienes, las mejillas y la región periocular.
- Flacidez y descenso del SMAS: Paralelamente al vaciado, el Sistema Músculo Aponeurótico Superficial (SMAS) —la capa fibromuscular profunda que sujeta los tejidos blandos— pierde tensión. Al verse desprovista de su volumen de apoyo y debilitarse su firmeza, la piel sobrante se desplaza hacia abajo por gravedad, desdibujando la línea mandibular y acumulándose en el cuello.
Si nos limitamos a tensar la piel sobre un rostro previamente vaciado, el resultado puede carecer de vitalidad. Por ello, el objetivo médico debe ser reponer lo que se ha caído y, al mismo tiempo, restaurar lo que se ha consumido.
La sinergia médica: Reposicionar y restaurar volumen en un mismo tiempo
En nuestra clínica de la calle Príncipe de Vergara de Madrid, abordamos el rejuvenecimiento facial desde una perspectiva holística y de alta precisión. Cuando existe la indicación médica adecuada, el diseño del protocolo, consiste en combinas dos procedimientos complementarios, como el lifting y el lipofilling.
El reposicionamiento profundo mediante el lifting de plano profundo
Para tratar el descolgamiento de los tejidos sin recurrir a tracciones artificiales de la piel, puede ser una opción adecuada reactivar el metabolismo celular. A través de técnicas avanzadas como el Neolifting®, el objetivo es trabajar sobre el plano profundo que verdaderamente sostiene el rostro (el SMAS).
Este procedimiento permite reposicionar los tejidos de forma anatómica y vertical, buscando una recuperación habitualmente rápida y confortable para el paciente, con cicatrices mínimas o estratégicamente ocultas en los pliegues naturales de la oreja y el cuero cabelludo.
El lipofilling: restauración de volumen con tejido propio
Una vez restablecida la posición de las estructuras, se procede a restaurar los volúmenes de manera sutil mediante el injerto de grasa autóloga, conocido técnicamente como lipofilling. Esta técnica consiste en extraer una pequeña cantidad de tejido graso de una zona del propio paciente donde abunda, para procesarla de manera meticulosa e infiltrarla con precisión milimétrica en las áreas que han sufrido atrofia.
Al utilizar tejido del propio organismo, se favorece una muy buena compatibilidad al tratarse de tejido propio. Además de restaurar volumen de forma duradera en la parte del tejido que se integra correctamente, este injerto de grasa aporta componentes biológicos que puede contribuir a mejorar progresivamente la calidad, textura y vitalidad de la piel.
Preguntas Frecuentes
¿La grasa infiltrada mediante lipofilling puede desaparecer con el tiempo?
Durante las primeras semanas posteriores al procedimiento, es habitual que el organismo reabsorba de manera natural un pequeño porcentaje de la grasa transferida. Sin embargo, la porción de tejido graso que se integra y se asienta de forma óptima en la nueva zona puede mantenerse de forma duradera una vez integrada y vascularizada, evolucionando de manera natural con el resto del cuerpo.
¿Es muy molesto el periodo posterior a combinar lipofilling y lifting?
Nuestra prioridad es el manejo sensorial para que la experiencia sea plenamente tolerable. Al actuar sobre planos profundos y emplear tecnologías que minimizan el traumatismo de los tejidos, las molestias suelen ser moderadas y perfectamente controlables mediante la pauta estándar que se prescribe para el domicilio.
¿Cuánto tiempo tarda la recuperación habitual para volver a la vida laboral?
Al combinar lifting y lipofilling, o lo que es lo mismo, un abordaje de plano profundo con un injerto graso, la inflamación inicial y la presencia de pequeños cambios cromáticos transitorios son habituales.
En la mayoría de los casos, los pacientes experimentan una recuperación lo suficientemente rápida como para reincorporarse a sus actividades sociolaborales habituales entre los 10 y 14 días posteriores, dependiendo de la capacidad de respuesta individual.
¿El injerto de grasa puede hacer que mi cara se vea demasiado hinchada?
Bajo la filosofía Positive Face, el objetivo del tratamiento no es crear volúmenes exagerados ni alterar la identidad del paciente. Se infiltra exclusivamente la cantidad necesaria para restaurar los compartimentos que se han vaciado con los años, buscando devolver las formas suaves y las sombras de juventud sin alterar la expresión.
¿Se puede realizar este procedimiento a cualquier edad?
No existe una edad fija, ya que el grado de descolgamiento y la pérdida de volumen varían según la genética y el estilo de vida. No obstante, esta combinación terapéutica suele estar indicada en la mayoría de los casos en pacientes a partir de los 45 o 50 años, cuando los signos de envejecimiento tridimensional comienzan a ser más evidentes.
La restauración tridimensional de la arquitectura y la plenitud de tu rostro
Si notas que tu rostro muestra signos de flacidez combinados con un aspecto cansado o vaciado, y deseas explorar cómo recuperar tu estructura original con un resultado elegante y duradero, te invito a una consulta de valoración personalizada en nuestra clínica de Madrid, en la calle Príncipe de Vergara.
Evaluaremos detalladamente tu fisonomía para diseñar el protocolo combinado que tu rostro realmente necesita, priorizando siempre la honestidad médica y tu seguridad.





