VAGINISMO
VAGINISMO
¿Qué es el vaginismo?
Esta contracción puede dificultar o impedir la penetración, generando dolor, ardor o una sensación intensa de incomodidad. En muchos casos, el vaginismo tiene un impacto directo en la calidad de vida, la sexualidad y el bienestar emocional de la mujer.
El abordaje del vaginismo debe ser individualizado y respetuoso, combinando tratamientos médicos que actúen sobre la musculatura vaginal y el control neuromuscular.
¿Para qué se utilizan los tratamientos del vaginismo?
- Reducir la hipercontracción involuntaria de la musculatura vaginal.
- Restablecer el equilibrio neuromuscular del suelo pélvico.
- Disminuir el dolor, ardor o incomodidad asociados a la penetración.
- Mejorar la función vaginal y la vivencia de las relaciones sexuales.
- Tratar de forma concomitante alteraciones asociadas, como incontinencia urinaria o disfunción sexual.
Tratamientos indicados
Emsella®: regulación profunda del suelo pélvico
Emsella® es un tratamiento médico no invasivo, diseñado para actuar de forma profunda y eficaz sobre la musculatura del suelo pélvico mediante tecnología HIFEM® (energía electromagnética focalizada de alta intensidad).
Este tratamiento permite:
- Regular la función vaginal a nivel neuromuscular.
- Reestablecer el equilibrio muscular del suelo pélvico.
- Mejorar simultáneamente la incontinencia urinaria, el control vesical y la disfunción sexual.
Es un procedimiento indoloro, sin cirugía, sin agujas y sin tiempo de recuperación, que se realiza de forma ambulatoria.
Inyección de neuromoduladores
La infiltración de neuromoduladores (toxina botulínica) puede emplearse para relajar las fibras musculares hipercontraídas de la vagina, ayudando a reducir la contracción involuntaria.
- Se administra mediante infiltraciones localizadas.
- Su efecto es temporal y suele repetirse cada 4–6 meses.
- Habitualmente se utiliza de forma concomitante con otros tratamientos, mientras estos ejercen su efecto más definitivo.
- Duración del procedimiento: variable según la técnica utilizada.
- Anestesia: no necesaria en Emsella®; local en el caso de infiltraciones.
- Recuperación social: inmediata.
- Resultados: progresivos, según el tratamiento y la respuesta individual.
- Número de sesiones: personalizado tras valoración médica.
¿Para quién está indicado este abordaje?
El tratamiento del vaginismo está indicado para mujeres que presentan:
- Dolor o imposibilidad para la penetración por contracción vaginal involuntaria.
- Sensación de cierre vaginal, ardor o incomodidad persistente.
- Alteraciones del suelo pélvico asociadas a disfunción sexual o incontinencia.
Siempre es imprescindible una valoración médica previa para confirmar el diagnóstico y definir el protocolo más adecuado.
Ventajas de estos tratamientos
- Abordaje no invasivo o mínimamente invasivo.
- Tratamientos personalizables según la causa y gravedad.
- Posibilidad de combinar distintas técnicas para mejores resultados.
- Mejora funcional, no solo sintomática.
- Enfoque respetuoso,
Preguntas frecuentes
No. Emsella® es completamente indoloro y las infiltraciones se realizan con técnicas que minimizan la molestia.
Los resultados son progresivos y dependen del tratamiento utilizado y de cada paciente.
En muchos casos, sí. La combinación permite actuar de forma más completa sobre la musculatura vaginal.
Los tratamientos descritos son seguros cuando están correctamente indicados y realizados por especialistas.
No. La recuperación social es inmediata.
Recuperar la función vaginal es posible
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